Los Yankees de Nueva York dejaron atrás a Boston y ahora se preparan para un desafío completamente diferente. Los Tampa Bay Rays esperan en la Serie Divisional de la Liga Americana después de terminar la temporada regular con el mejor récord del joven circuito.
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La serie reúne a dos rivales que se conocen perfectamente. Compartieron la División Este durante toda la temporada, se enfrentaron 13 veces y terminaron separados por apenas cinco victorias: Tampa Bay con 98 y Nueva York con 93.
Los Rays ganaron siete de esos 13 enfrentamientos, pero octubre comienza con un contexto diferente. Los Yankees llegan después de barrer a Boston y con una rotación descansada, mientras Tampa tuvo varios días para preparar su pitcheo y recuperar jugadores.
Sobre el papel, existen argumentos importantes en ambos lados. La diferencia puede terminar apareciendo en los pequeños detalles.
Una serie entre los dos mejores equipos de la Liga Americana
El formato de la postemporada provocó que Yankees y Rays se encuentren en la Serie Divisional a pesar de terminar con los dos mejores récords de la Liga Americana.
Tampa Bay ganó el Este y aseguró el primer sembrado después de una temporada de 98 victorias. Los Yankees terminaron segundos en la división con 93 triunfos y tuvieron que superar la ronda de Wild Card.
Nueva York hizo ese trabajo rápidamente.
Los Yankees derrotaron 9-0 y 9-2 a Boston, anotaron 18 carreras en dos partidos y evitaron disputar un tercer encuentro. Esa barrida permitió conservar a Gerrit Cole y reorganizar completamente la rotación para Tampa Bay.
La ofensiva de los Yankees llega encendida
La gran pregunta antes de enfrentar a Boston era cómo respondería la ofensiva sin Aaron Judge.
La respuesta fue contundente.
Ben Rice encabezó el primer partido con dos cuadrangulares y seis carreras impulsadas. Cody Bellinger produjo cuatro carreras en el segundo. George Lombard Jr., Luis García Jr., Austin Wells, Jazz Chisholm Jr. y Spencer Jones también encontraron maneras de contribuir.
Los Yankees no solamente utilizaron el poder. También corrieron las bases, presionaron a la defensa y aprovecharon situaciones con corredores en posición anotadora.
Ese tipo de ofensiva será importante contra Tampa Bay, porque los Rays construyen buena parte de su éxito evitando errores y reduciendo las oportunidades del rival.
Ben Rice será uno de los bates que Tampa deberá controlar
Rice llega como uno de los bateadores más calientes de Nueva York.
Incluyendo la postemporada, el zurdo batea .365 con siete cuadrangulares y 15 carreras impulsadas desde el 10 de septiembre.
Además, tuvo mucho éxito contra Tampa Bay durante la temporada regular, conectando siete jonrones en 13 partidos.
Su presencia adquiere todavía mayor importancia mientras continúa la incertidumbre alrededor de Judge.
Si Rice mantiene el nivel mostrado durante las últimas semanas, Tampa no podrá concentrar toda su estrategia en una sola parte del lineup.
Aaron Judge sigue siendo la pieza que puede cambiar la alineación
La situación del capitán continúa siendo uno de los grandes temas antes del comienzo de la serie.
Judge ha estado tomando turnos de bateo en vivo y realizando trabajo en los jardines mientras avanza en la recuperación de la lesión en la pantorrilla derecha.
Sin embargo, los Yankees todavía deben determinar cuánto puede correr y qué función podría cumplir si es incluido en el roster.
Durante la temporada regular, Nueva York promedió más carreras por partido con Judge dentro de la alineación, pero el Wild Card demostró que el equipo también puede producir colectivamente sin él.
Su posible regreso no solamente significaría agregar un bate de impacto. También obligaría a Aaron Boone a reorganizar una alineación que acaba de funcionar extremadamente bien contra Boston.
Tampa Bay presenta una ofensiva diferente
Los Rays no necesitan vivir del cuadrangular para controlar un partido.
Yandy Díaz, Jonathan Aranda y Junior Caminero forman el núcleo de una ofensiva que puede producir poder, pero Tampa también se caracteriza por colocar constantemente la pelota en juego.
Los Rays fueron uno de los equipos más difíciles de ponchar durante la temporada y utilizan con frecuencia jugadas que obligan a la defensa contraria a ejecutar correctamente.
Tocan la pelota, corren agresivamente, avanzan corredores y buscan convertir cualquier descuido en una base adicional.
Ese estilo ya creó problemas a Nueva York durante la temporada regular, especialmente en Tropicana Field.
La defensa de los Yankees tendrá que estar preparada
Este puede ser uno de los aspectos más importantes de toda la serie.
Tampa Bay coloca la pelota en juego con mucha frecuencia y obliga a los defensores a tomar decisiones rápidas.
Los Yankees aprendieron esa lección durante una serie en abril en Tropicana Field, cuando los Rays utilizaron velocidad, toques y errores defensivos para controlar varios partidos.
El cuadro de Nueva York ahora es diferente.
George Lombard Jr. ocupa un papel importante en el campocorto, Jazz Chisholm Jr. ofrece atletismo en el infield y Ryan McMahon puede aportar defensa de alto nivel en tercera base.
Contra Tampa, completar los outs rutinarios será indispensable.
Gerrit Cole contra Drew Rasmussen abre la serie
El duelo del Juego 1 tendrá dos abridores capaces de controlar completamente un partido.
Los Yankees entregarán la pelota a Gerrit Cole, quien terminó la temporada con récord de 10-9, efectividad de 3.61 y 131 ponches.
Cole además ha tenido buenos resultados recientes frente a Tampa Bay, con efectividad de 2.09 en sus últimas seis aperturas contra los Rays.
Del otro lado estará Drew Rasmussen.
El derecho terminó 16-5 con efectividad de 2.67 y fue uno de los lanzadores más consistentes de la Liga Americana.
Rasmussen también posee un historial especialmente dominante frente a Nueva York: tiene efectividad de 1.81 en 10 aperturas de temporada regular contra los Yankees.
Rasmussen ha sido un problema para varios bateadores de Nueva York
La dificultad de enfrentar a Rasmussen no es solamente una percepción general.
Varios bateadores importantes de los Yankees han tenido problemas contra él.
Ben Rice, Cody Bellinger, Jazz Chisholm Jr. y Ryan McMahon presentan números modestos en sus enfrentamientos anteriores contra el derecho.
Eso obliga a Nueva York a evitar turnos desesperados.
Rasmussen es especialmente peligroso cuando consigue adelantarse en el conteo y puede comenzar a expandir la zona.
La paciencia mostrada contra Boston tendrá que mantenerse desde el primer inning.
Cam Schlittler puede ser determinante en dos partidos
Después de Cole, los Yankees tienen previsto utilizar a Cam Schlittler en el Juego 2.
El derecho terminó 14-6 con efectividad de 1.95 y 239 ponches durante una temporada que lo colocó en la conversación por el Cy Young de la Liga Americana.
Además, viene de lanzar 6⅓ entradas en blanco con 10 ponches contra Boston en su primera apertura de esta postemporada.
La distribución del calendario puede permitir que Schlittler lance nuevamente en un eventual Juego 5.
Eso ofrece a Nueva York la posibilidad de utilizar a uno de sus brazos más dominantes dos veces en Tropicana Field si la serie llega hasta el límite.
Max Fried y Carlos Rodón aumentan la profundidad
La rotación es probablemente la mayor fuente de flexibilidad para Aaron Boone.
Max Fried viene de permitir una carrera en seis entradas en el partido que eliminó a Boston y tiene excelentes antecedentes contra Tampa Bay.
En siete aperturas de carrera frente a los Rays, Fried tiene marca de 5-1 y efectividad de 1.81.
Carlos Rodón también representa una opción importante. En su última apertura de temporada regular lanzó ocho entradas en blanco precisamente contra Tampa Bay.
Eso significa que los Yankees pueden construir una serie con Cole, Schlittler, Fried y Rodón sin depender excesivamente de ningún brazo individual.
El bullpen puede decidir los partidos cerrados
Ambos equipos cuentan con suficientes brazos para convertir cualquier ventaja después de la sexta entrada en un problema para la ofensiva contraria.
David Bednar se mantiene como uno de los principales relevistas de Nueva York, acompañado por Paul Blackburn y Brent Headrick.
Los Yankees también evalúan realizar modificaciones respecto al roster utilizado contra Boston. Tim Hill y Ryan Weathers aparecen entre las alternativas que podrían reforzar el grupo para enfrentar a Tampa.
Los Rays tienen en Bryan Baker una opción confiable para cerrar partidos y pueden construir el puente hacia el noveno inning con diferentes combinaciones dependiendo del enfrentamiento.
En una serie corta, los dirigentes no tienen que administrar el bullpen pensando en una semana completa. Eso significa que los mejores brazos pueden aparecer mucho antes de lo habitual.
Tropicana Field representa una ventaja importante para Tampa
Los Rays terminaron 55-26 jugando en casa durante la temporada regular.
Además, cinco de sus siete victorias contra los Yankees este año llegaron en Tropicana Field.
El escenario también favorece varias características de Tampa: velocidad, defensa y capacidad para fabricar carreras.
Los Yankees tendrán que encontrar la manera de conseguir al menos una victoria en los primeros dos partidos antes de regresar al Bronx.
La serie se trasladará a Yankee Stadium para el Juego 3 y un posible Juego 4, antes de regresar a Tampa para un eventual quinto encuentro.
Los jóvenes de Nueva York llegan sin miedo al escenario
Otra diferencia respecto a los Yankees que comenzaron la temporada está en la participación de sus jugadores jóvenes.
Lombard Jr. conectó cuatro hits durante el Wild Card y mostró tranquilidad a pesar de disputar sus primeros encuentros de postemporada.
Spencer Jones utilizó su velocidad para generar una de las secuencias que ayudó a romper el Juego 2 contra Boston.
Rice ya se ha establecido como una pieza central de la ofensiva.
Y Schlittler pasó directamente de una temporada extraordinaria a dominar un partido de playoffs.
Los Yankees ya no están utilizando a esos jugadores solamente para ganar experiencia. Ahora dependen de ellos para intentar avanzar.
Las claves para los Yankees contra Tampa Bay
Nueva York necesita trasladar al ALDS varias de las cosas que funcionaron contra Boston.
Primero, los abridores tienen que mantener los partidos bajo control. Cole y Schlittler tendrán la responsabilidad de evitar que Tampa pueda jugar con ventaja durante los primeros encuentros.
Segundo, la defensa tiene que ejecutar. Los Rays buscarán provocar errores mediante velocidad, toques y contacto constante.
Tercero, la ofensiva no puede depender exclusivamente del cuadrangular. Contra Rasmussen y el resto del pitcheo de Tampa probablemente habrá pocas oportunidades claras.
Y finalmente, los Yankees tendrán que continuar recibiendo producción desde diferentes partes del lineup, independientemente de si Judge logra regresar.
Una serie que puede decidirse por pequeños detalles
Los resultados de la temporada regular muestran lo cerca que estuvieron estos equipos.
Tampa ganó siete de los 13 enfrentamientos, apenas uno más que Nueva York.
Los Rays fueron mejores en Tropicana Field. Los Yankees tuvieron mejores resultados contra ellos en el Bronx.
Ambos tienen rotaciones profundas, bullpens capaces de proteger ventajas y ofensivas que pueden producir de maneras diferentes.
Por eso esta Serie Divisional probablemente no dependerá únicamente de cuál equipo conecta más jonrones.
Una base robada, un toque bien ejecutado, un error defensivo, una base por bolas con dos outs o una decisión del bullpen pueden terminar inclinando un partido.
Los Yankees llegan con impulso después de eliminar a Boston.
Tampa llega descansado y con la ventaja de local.
Ahora comienza una serie completamente nueva.
Y entre dos equipos que se conocen tanto, puede terminar ganando el que cometa menos errores cuando la presión sea mayor.
