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Los Yankees de Nueva York dejaron atrás a los Boston Red Sox y ahora comienza un desafío completamente diferente. Tampa Bay espera en la Serie Divisional de la Liga Americana, una serie al mejor de cinco partidos entre dos rivales que se conocen perfectamente y que pasaron buena parte de 2026 peleando por la División Este.

Nueva York llega con confianza después de barrer a Boston en el Wild Card, pero el escenario cambia desde este sábado en Tropicana Field. Los Rays ganaron 98 partidos, terminaron con el mejor récord de la Liga Americana y se llevaron siete de los 13 enfrentamientos contra los Yankees durante la temporada regular.

La buena noticia para Aaron Boone es que la rápida eliminación de Boston permitió conservar una de las mayores fortalezas del equipo: una rotación descansada y con varias alternativas de alto nivel. La noticia menos favorable es que Aaron Judge todavía no está preparado para regresar y quedó fuera del roster de esta Serie Divisional.

Gerrit Cole tendrá la pelota en el Juego 1

La primera gran decisión de los Yankees ya está tomada. Gerrit Cole abrirá el Juego 1 del ALDS frente a Drew Rasmussen en Tropicana Field.

Cole terminó la temporada regular con récord de 10-9, efectividad de 3.61 y 131 ponches en 127 entradas después de completar su regreso de la cirugía Tommy John que lo mantuvo fuera durante toda la temporada 2025.

El derecho enfrentó tres veces a Tampa Bay durante 2026 y terminó 1-1 con efectividad de 2.50. Ahora recibirá la responsabilidad de marcar el tono de una serie en la que comenzar perdiendo aumentaría inmediatamente la presión sobre Nueva York.

Este es precisamente el tipo de escenario para el que los Yankees necesitan a Cole: primer partido de una Serie Divisional, en carretera y frente a un rival de la propia división.

Su principal objetivo será evitar que Tampa Bay comience a generar tráfico temprano. Los Rays no necesitan depender exclusivamente del cuadrangular para producir. Pueden crear carreras con bases por bolas, velocidad, contactos oportunos y presión sobre la defensa.

Si Cole logra trabajar seis o siete entradas de calidad, Boone tendrá muchas más posibilidades de administrar su bullpen sin tener que utilizar todos sus brazos importantes desde el comienzo de la serie.

Drew Rasmussen representa un reto enorme para la ofensiva

El enfrentamiento del Juego 1 no será sencillo.

Drew Rasmussen terminó 2026 con marca de 16-5, efectividad de 2.67 y WHIP de 0.91. Además, tiene un historial particularmente bueno frente a Nueva York.

En su última apertura de la temporada regular contra los Yankees llevó un juego sin hits hasta la séptima entrada y terminó ponchando a 11 bateadores.

Por eso la ofensiva de Nueva York no puede salir desesperada intentando decidir el partido con cada swing.

Los Yankees necesitan trabajar los conteos, obligarlo a lanzar dentro de la zona y aprovechar cualquier oportunidad con corredores en base. Contra un abridor de ese nivel, posiblemente no aparecerán cinco o seis situaciones claras para producir.

Quizás solamente aparezcan dos. Y tendrán que aprovecharlas.

Aaron Judge queda fuera del ALDS

La gran incógnita de los últimos días finalmente recibió una respuesta antes del comienzo de la serie.

Aaron Judge no fue incluido en el roster de 26 jugadores para enfrentar a Tampa Bay mientras continúa recuperándose de la distensión moderada en la pantorrilla derecha que sufrió el 16 de septiembre.

Judge avanzó durante la semana con sesiones de bateo en vivo y aumentó progresivamente su actividad, pero correr las bases siguió siendo uno de los principales obstáculos de su rehabilitación.

Los Yankees decidieron no asumir el riesgo de utilizar un lugar del roster en un jugador cuya movilidad todavía no está completamente recuperada.

La ausencia es importante. Judge cambia completamente la manera en que cualquier rival construye su plan de pitcheo y su presencia modifica la profundidad de todo el lineup.

Sin embargo, Nueva York acaba de demostrar contra Boston que puede producir sin su capitán.

Los Yankees necesitan mantener la ofensiva colectiva

Nueva York anotó 18 carreras y conectó 26 imparables en los dos partidos del Wild Card frente a Boston.

Ben Rice fue protagonista en el primer encuentro, mientras Cody Bellinger encabezó la producción en el segundo. Luis García Jr., George Lombard Jr., Austin Wells, Jazz Chisholm Jr. y Spencer Jones también hicieron aportes importantes.

La clave fue que los Yankees no dependieron de un solo bateador ni exclusivamente del jonrón.

El equipo terminó bateando 9 de 20 con corredores en posición anotadora y también generó carreras utilizando velocidad, robos de base, buenos turnos y presión sobre la defensa.

Ese estilo puede ser todavía más importante contra Tampa Bay.

Esperar únicamente un cuadrangular de tres carreras puede convertirse en una estrategia peligrosa frente a un cuerpo de lanzadores capaz de limitar las oportunidades. Nueva York tendrá que fabricar carreras cuando sea necesario.

Ben Rice vuelve a ser una pieza fundamental

Uno de los bateadores que más atención merece en esta serie es Ben Rice.

Rice terminó la temporada regular con 41 cuadrangulares y posteriormente abrió la postemporada con una actuación espectacular frente a Boston.

Pero además existe un dato especialmente interesante para este enfrentamiento: Rice produjo de manera extraordinaria contra Tampa Bay durante la temporada regular, terminando con siete cuadrangulares, 12 carreras impulsadas y OPS de 1.320 en la serie particular.

Eso no garantiza que repetirá ese rendimiento en octubre, pero demuestra que ha logrado ver bien el pitcheo de los Rays.

Con Judge fuera, Rice vuelve a ser uno de los bateadores que tendrá que asumir una responsabilidad importante en el centro de la ofensiva.

Cam Schlittler espera para el Juego 2

La profundidad de la rotación es probablemente la mayor ventaja que tienen los Yankees al comenzar esta serie.

Después de Cole, Cam Schlittler está programado para abrir el Juego 2 el lunes.

Schlittler terminó la temporada regular con efectividad de 1.95 y 239 ponches, y volvió a demostrar su capacidad para responder en octubre durante el primer juego contra Boston.

En aquella apertura lanzó seis entradas y un tercio sin permitir carreras y ponchó a 10 bateadores.

La estructura del calendario también puede permitir que vuelva a estar disponible para un eventual Juego 5, una posibilidad muy importante si la serie llega empatada hasta el final.

Tener a Cole y Schlittler para comenzar los primeros dos partidos ofrece a Nueva York una oportunidad clara de competir desde el montículo incluso jugando como visitante.

Rodón y Fried convierten la rotación en una fortaleza

La profundidad no termina ahí.

Carlos Rodón llega después de un excelente cierre de temporada y Max Fried viene de trabajar seis entradas de una carrera en el partido que eliminó a Boston.

Rodón dominó precisamente a Tampa Bay en su última apertura de temporada regular, trabajando ocho entradas en blanco.

Eso permite a Boone pensar más allá del orden tradicional de una rotación. Dependiendo de cómo avance la serie, puede utilizar diferentes combinaciones, mover abridores o tener un brazo preparado para trabajar múltiples entradas desde el bullpen.

En octubre, esa flexibilidad vale muchísimo.

Ryan Weathers añade otra alternativa al bullpen

Los Yankees también realizaron un ajuste importante para esta ronda.

Ryan Weathers fue agregado al roster del ALDS después de continuar avanzando en su recuperación de una lesión en el flexor del antebrazo izquierdo.

El zurdo puede proporcionar longitud desde el bullpen y ofrece una herramienta adicional para enfrentar determinados sectores de la alineación de Tampa Bay.

La posibilidad de contar con un pitcher acostumbrado a trabajar varias entradas puede ser especialmente útil si uno de los abridores sale temprano o si Boone necesita cubrir una parte amplia de un partido sin desgastar a varios relevistas.

George Lombard Jr. y Spencer Jones llegan con confianza

Otra diferencia con algunos equipos recientes de los Yankees está en la presencia de jugadores jóvenes capaces de aportar atletismo.

George Lombard Jr. respondió inmediatamente en su primera experiencia de postemporada y terminó mostrando que el escenario no parece demasiado grande para él.

Spencer Jones también puede impactar de varias maneras. Su velocidad fue importante contra Boston, incluyendo una secuencia en la que convirtió un tercer strike escapado en una oportunidad ofensiva, robó una base y terminó ayudando a iniciar un rally.

Ese tipo de jugadas tendrá valor contra Tampa Bay.

Los Rays son un equipo acostumbrado a presionar, correr y aprovechar errores. Los Yankees necesitan igualar esa energía y evitar convertirse en un equipo estático que solamente espera el batazo largo.

Tropicana Field ha sido complicado para los Yankees

La ventaja de localía pertenece a Tampa Bay y eso tampoco puede ignorarse.

Los Yankees terminaron 2-5 en Tropicana Field durante la temporada regular de 2026.

El estadio históricamente ha presentado dificultades para Nueva York y los Rays conocen perfectamente cómo utilizar sus características.

Por eso el Juego 1 adquiere tanta importancia.

Si los Yankees consiguen dividir los primeros dos encuentros como visitantes, regresarán al Bronx con la posibilidad de controlar la serie delante de su público.

Si consiguen ganar ambos, colocarían toda la presión sobre Tampa Bay.

Pero comenzar 0-2 convertiría el regreso a Yankee Stadium en una situación de eliminación inmediata.

La defensa puede decidir partidos

Contra Tampa Bay no existe espacio para regalar outs.

Los Rays son particularmente buenos aprovechando errores defensivos, malas decisiones, bases por bolas y cualquier oportunidad para avanzar un corredor adicional.

Un error que durante la temporada regular simplemente cuesta una carrera puede terminar cambiando una Serie Divisional.

El cuadro interior de Nueva York tendrá que jugar limpio, realizar los outs rutinarios y evitar entradas adicionales.

También será importante controlar el juego corto de Tampa Bay, incluyendo posibles toques de bola y movimientos agresivos en las bases.

La serie no se puede ganar pensando en Boston

Los Yankees llegan con confianza después de superar ampliamente a su histórico rival.

Pero los resultados 9-0 y 9-2 contra Boston no tendrán ningún valor cuando comience el primer partido frente a Tampa Bay.

Los Rays ganaron 98 juegos. Los Yankees terminaron con 93.

Tampa Bay ganó siete de los 13 enfrentamientos entre ambos durante la temporada regular y llega descansado después de evitar la ronda de Wild Card.

Es un desafío distinto.

Nueva York tiene una rotación profunda, una ofensiva que acaba de producir colectivamente y jóvenes que están respondiendo bajo presión.

Pero tendrá que demostrarlo nuevamente desde cero.

Las claves de los Yankees para avanzar

El plan de Nueva York debería comenzar con el pitcheo.

Cole necesita mantener el Juego 1 bajo control y evitar que Tampa Bay construya rallies mediante bases por bolas y tráfico constante.

La ofensiva tendrá que ser paciente contra Rasmussen, producir cuando aparezcan corredores en posición anotadora y mantener la agresividad que mostró ante Boston.

La defensa no puede regalar oportunidades adicionales y el bullpen tendrá que conservar ventajas cuando reciba la pelota.

Y, especialmente sin Judge, la responsabilidad ofensiva tendrá que continuar repartida.

Rice, Bellinger, García Jr., Chisholm, Wells, Lombard, Jones y el resto del lineup no pueden esperar que aparezca un solo héroe.

Los Yankees necesitan ganar como equipo.

Un nuevo capítulo comienza en Tampa

Boston quedó atrás.

Ahora la temporada de los Yankees depende de encontrar tres victorias frente al equipo que terminó por encima de ellos en la División Este.

Gerrit Cole tendrá la primera oportunidad de marcar el camino.

Drew Rasmussen intentará impedirlo.

Aaron Judge tendrá que observar esta ronda desde fuera.

Y los jugadores que llevaron a Nueva York hasta aquí tendrán que demostrar que lo ocurrido contra Boston puede trasladarse a un escenario todavía más exigente.

La Serie Divisional comienza este sábado en Tropicana Field.

Y a partir del primer lanzamiento, la temporada vuelve a estar en juego.