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Los Yankees de Nueva York ya comenzaron una temporada baja en la que Brian Cashman tendrá que tomar decisiones importantes para mejorar un equipo que volvió a quedarse corto en octubre.

Durante una nueva edición del programa Los Yankistas, Edwin Morel analizó dos de los temas que están generando conversación alrededor de la organización: las posibles alternativas para reforzar la tercera base rumbo a 2027 y la aclaración realizada por Pat Murphy después de sus polémicos comentarios sobre los Yankees.

En el caso de la tercera base, cuatro jugadores aparecieron dentro del análisis como nombres que podrían tener sentido para Nueva York si la gerencia decide explorar el mercado de cambios: Jordan Lawlar, Royce Lewis, Casey Schmitt y Jordan Westburg.

Existe una aclaración fundamental.

Ninguno de los cuatro ha sido reportado como objetivo confirmado de los Yankees.

Son alternativas planteadas por sus características, situaciones contractuales, potencial ofensivo y posibles necesidades de sus respectivos equipos.

Para Los Yankistas, el verdadero debate no consiste en asegurar que Nueva York negociará por alguno de ellos, sino determinar cuál de esos perfiles podría ayudar realmente a construir un lineup más completo.

La tercera base aparece entre las necesidades de Yankees para 2027

Nueva York terminó 2026 con diferentes preguntas dentro de su ofensiva.

Una de ellas está en tercera base.

Ryan McMahon continúa bajo contrato y ofrece una defensa importante, pero su producción ofensiva dejó espacio para considerar otras alternativas.

Eso no significa necesariamente que los Yankees tengan que desprenderse de McMahon.

También podrían buscar un bateador derecho capaz de complementar su producción, comenzar contra determinados pitchers o competir por una función mayor.

Ese detalle resulta importante porque el lineup de Nueva York posee varios bateadores zurdos.

Encontrar mayor equilibrio desde el lado derecho podría darle a Aaron Boone más opciones dependiendo del rival.

Y ahí comienza el análisis de los cuatro nombres tratados en Los Yankistas.

Jordan Lawlar: juventud, velocidad y una oportunidad todavía por explotar

Jordan Lawlar representa probablemente la alternativa con mayor componente de proyección.

Arizona lo seleccionó con la sexta elección general del Draft de 2021 y durante años estuvo considerado entre los prospectos más importantes de las Grandes Ligas.

Fue desarrollado principalmente como campocorto, aunque posee el atletismo necesario para moverse hacia tercera base y otras posiciones.

Eso inmediatamente resulta atractivo para un equipo como los Yankees.

La versatilidad permitiría utilizarlo de diferentes maneras y no obligaría a Nueva York a verlo exclusivamente como un tercera base tradicional.

Pero existe un problema importante.

Las lesiones han interrumpido repetidamente su desarrollo.

Lawlar posee herramientas.

Tiene velocidad.

Tiene juventud.

Tiene capacidad defensiva.

Y todavía mantiene un techo interesante.

La pregunta es si puede permanecer saludable durante suficiente tiempo para convertir esas herramientas en producción consistente de Grandes Ligas.

¿Por qué Arizona podría escuchar propuestas?

La situación de los Diamondbacks hace que Arizona sea un equipo particularmente interesante para los Yankees.

Necesitan pitcheo controlable y Nueva York posee diferentes brazos que podrían resultar atractivos en una negociación.

Los Yankees, por su parte, necesitan encontrar producción en otras áreas sin necesariamente entrar en cada competencia costosa de la agencia libre.

Eso crea una posibilidad teórica de intercambio.

Pero posibilidad no significa negociación.

Hasta ahora no existe información que indique que Yankees haya presentado una oferta por Lawlar.

Ese fue precisamente uno de los puntos señalados durante Los Yankistas: analizar un jugador que encaja no significa presentarlo como una operación que ya está ocurriendo.

Royce Lewis: probablemente el mayor talento, pero también uno de los mayores riesgos

Royce Lewis ofrece un perfil completamente diferente.

Los Twins lo seleccionaron con la primera elección absoluta del Draft de 2017.

Cuando ha estado saludable, ha demostrado condiciones para ser un jugador ofensivo de impacto.

También ha producido en momentos de presión.

Su problema ha sido mantenerse disponible.

Lewis ha pasado múltiples veces por la lista de lesionados y diferentes problemas físicos han interrumpido su continuidad.

Durante 2026 consiguió disputar 125 partidos, la mayor cantidad de su carrera.

Pero también registró una tasa de ponches de 25.5%, la más alta de su trayectoria, mientras su frecuencia de cuadrangulares disminuyó.

Eso crea una evaluación complicada.

El talento continúa ahí.

Pero cualquier equipo interesado tendría que preguntarse si está adquiriendo una futura pieza de impacto o un jugador cuyo historial físico continuará impidiéndole alcanzar todo su potencial.

¿Tendría sentido Royce Lewis para los Yankees?

Desde el punto de vista de Los Yankistas, dependería completamente del precio.

Si Minnesota exige un paquete correspondiente al valor máximo que Lewis alguna vez proyectó, el riesgo sería considerable.

Si su historial de lesiones reduce el costo de adquisición, entonces la conversación cambia.

Nueva York necesita mejorar.

Pero no necesita desesperarse.

Una temporada baja inteligente consiste precisamente en identificar cuándo un riesgo está correctamente valorado.

Casey Schmitt ofrece poder derecho y versatilidad

Casey Schmitt puede ser uno de los perfiles que mejor responden a lo que los Yankees necesitan.

El jugador de San Francisco estaba construyendo una temporada de crecimiento importante antes de sufrir una lesión en el menisco izquierdo.

Había conectado 21 cuadrangulares y registrado un OPS+ de 115.

Además, produjo especialmente bien contra lanzadores zurdos.

Terminó bateando .314 frente a pitchers de ese lado, con OPS de .820.

Ese es exactamente el tipo de característica que puede interesar a Nueva York.

Un bate derecho.

Poder.

Capacidad para defender diferentes posiciones.

Y experiencia tanto en tercera como en otras partes del cuadro.

Schmitt no tendría que llegar necesariamente como titular absoluto

Esta es una parte importante del análisis.

Los Yankees podrían buscar un jugador que complemente a McMahon en lugar de sustituirlo inmediatamente.

Schmitt tendría características para cumplir una función de ese tipo.

Puede comenzar frente a zurdos.

Puede moverse por el cuadro.

Puede ofrecer poder desde la banca.

Y si termina produciendo consistentemente, Aaron Boone podría aumentar su tiempo de juego.

Todo dependería nuevamente del precio que San Francisco solicite.

Los Giants y Yankees ya han demostrado recientemente que pueden negociar entre ellos, lo que al menos elimina una barrera que existe con otras organizaciones.

Jordan Westburg puede ser el jugador más completo del grupo

Jordan Westburg es quizás el nombre más intrigante cuando se combinan bate, defensa y versatilidad.

Cuando ha estado saludable, ha demostrado potencial de jugador de impacto.

Puede defender diferentes posiciones dentro del cuadro.

Batea a la derecha.

Y todavía posee años de control contractual.

Eso naturalmente aumenta su valor.

Pero nuevamente aparece el mismo elemento que rodea a varios de estos candidatos.

La salud.

Westburg perdió la temporada después de someterse a cirugía Tommy John y su regreso está proyectado para los entrenamientos de primavera.

Antes de plantear cualquier negociación seria, los Yankees tendrían que tener absoluta confianza en su recuperación.

Negociar con Baltimore sería complicado, pero no imposible

Existe además otro elemento.

Westburg pertenece a los Orioles.

Intercambiar talento importante dentro de la misma División Este siempre requiere una evaluación adicional.

Ningún equipo quiere fortalecer directamente a un rival que enfrentará repetidamente durante toda la temporada.

Sin embargo, Baltimore ya ha demostrado disposición a realizar determinadas operaciones dentro de la división cuando considera que el retorno vale la pena.

Eso significa que no sería imposible.

Pero probablemente sería costoso.

Los cuatro nombres tienen algo en común: también tienen riesgos

Este fue uno de los puntos centrales del análisis realizado en Los Yankistas.

No existe una solución perfecta.

Lawlar tiene talento, pero las lesiones han frenado su desarrollo.

Lewis posee enorme capacidad ofensiva, pero su historial físico genera preocupación.

Schmitt venía produciendo antes de lesionarse la rodilla.

Westburg está regresando de una cirugía importante.

Eso también ayuda a explicar por qué podrían resultar accesibles.

Si fueran jugadores jóvenes, baratos, saludables y sin interrogantes, sus respectivos equipos tendrían pocas razones para considerar moverlos.

El trabajo de Cashman será determinar cuál riesgo tiene mayor posibilidad de convertirse en una ganancia.

Yankees no necesita solamente otro jonronero

El perfil del jugador adquirido también será importante.

Nueva York necesita poder, pero el problema ofensivo de 2026 no se resuelve simplemente acumulando más jugadores que dependan del cuadrangular.

Los Yankees necesitan mejores turnos.

Mayor capacidad para colocar la pelota en juego.

Más producción contra pitcheo de calidad.

Flexibilidad defensiva.

Velocidad.

Y una alineación capaz de adaptarse a diferentes tipos de partido.

La tercera base puede convertirse en una oportunidad para agregar algunas de esas características.

Ryan McMahon todavía cuenta en la planificación

También sería incorrecto escribir sobre esta necesidad como si los Yankees no tuvieran actualmente un tercera base.

McMahon continúa bajo contrato y Nueva York tiene un compromiso económico importante con él.

Su defensa sigue teniendo valor.

Eso hace que moverlo no sea necesariamente sencillo.

Una opción podría consistir en reducir su exposición frente a determinados pitchers y combinarlo con un bate derecho.

Otra sería adquirir un jugador suficientemente versátil para que ambos puedan coexistir dentro del roster.

Por eso un movimiento de tercera base tiene que evaluarse dentro de la construcción completa del equipo.

Anthony Volpe y Luis García Jr. también afectan esa decisión

Los Yankees consideran que cuentan con opciones para segunda base.

Anthony Volpe puede competir por esa posición.

Luis García Jr. también aparece dentro de la conversación, aunque su mejor rendimiento ofensivo llegó después de establecerse como primera base.

García viene de conectar 30 cuadrangulares y producir un OPS de .831 en 2026.

Moverlo defensivamente simplemente para llenar otra posición podría terminar afectando algo que funcionó.

También puede convertirse en una pieza atractiva de intercambio si Nueva York recibe a cambio un bate que encaje mejor posicionalmente.

Todo eso demuestra que las decisiones no pueden tomarse de manera aislada.

Teruaki Sato representa otra alternativa fuera del mercado de cambios

Durante esta temporada baja también existe una opción completamente diferente.

Teruaki Sato fue colocado en el mercado internacional después de una extraordinaria temporada en Japón.

El tercera base de 27 años ganó la Triple Corona de la Liga Central con promedio de .306, 39 cuadrangulares y 106 carreras impulsadas.

Además obtuvo su segundo premio consecutivo al Jugador Más Valioso.

Para Yankees representaría una ruta distinta.

No tendrían que entregar prospectos.

Pero sí competir mediante dinero.

Y como ocurre con cualquier jugador que da el salto desde Japón, existe incertidumbre sobre cómo se traducirá su producción a Grandes Ligas.

El segundo tema de Los Yankistas: Pat Murphy aclara la polémica

La misma edición de Los Yankistas también abordó una historia que había generado bastante conversación alrededor de los Yankees.

Pat Murphy, manager de los Milwaukee Brewers, decidió explicar públicamente sus comentarios después de que un video de la celebración del campeonato se hiciera viral.

En aquella grabación, Murphy conversaba con Jake Bauers y utilizaba palabras muy fuertes para referirse al antiguo equipo del jugador en Nueva York.

La impresión inicial fue que Murphy estaba atacando directamente a los Yankees.

Posteriormente explicó que ese no era el contexto que pretendía transmitir.

Murphy asegura que se trataba de una broma recurrente con Jake Bauers

El dirigente de Milwaukee explicó que llevaba tiempo bromeando con Bauers sobre su próxima agencia libre.

La idea era que, después de conseguir un contrato importante, Bauers podría marcharse a otro equipo y olvidar la forma colectiva de jugar que los Brewers habían construido.

Murphy reconoció que utilizó a los Yankees dentro de aquella conversación porque Bauers había jugado anteriormente en Nueva York.

Pero aseguró que no pretendía acusar específicamente al equipo de 2026 de ser egoísta.

Tampoco afirmó que conociera personalmente el funcionamiento interno del actual clubhouse.

El manager reconoció que lamentaba haber utilizado aquellas palabras.

Pat Murphy llamó directamente a Brian Cashman

La aclaración fue más allá de una entrevista.

Murphy reveló que, cuando supo que el video había comenzado a circular, llamó inmediatamente a Brian Cashman.

Según el dirigente, mantuvo una buena conversación con el gerente general de los Yankees para explicar el contexto.

Murphy también habló positivamente de Cashman y dejó claro que no pretendía iniciar un enfrentamiento entre organizaciones.

Eso ayuda a cerrar parte de una polémica que había crecido considerablemente después de la celebración de Milwaukee.

La aclaración no elimina por completo el debate que provocaron sus palabras

Aunque Murphy aclaró sus intenciones, la reacción que generó el video también muestra algo que los Yankees no pueden ignorar.

Existe actualmente una conversación alrededor de la identidad del equipo.

Jorge Posada ha hablado sobre responsabilidad.

Joe Girardi ha cuestionado determinados aspectos de la ejecución.

Otros exintegrantes han comentado sobre fundamentos y liderazgo.

La organización ha defendido su manera de manejar esos asuntos internamente.

Eso significa que no todas las críticas externas describen necesariamente lo que realmente sucede dentro del clubhouse.

Pero tampoco significa que deban descartarse automáticamente.

Los Yankistas: el invierno debe tratarse de encaje y no solamente de nombres

Durante el programa, Edwin Morel planteó una cuestión fundamental para esta temporada baja.

Los Yankees necesitan mejorar.

Eso está claro.

Pero mejorar no significa simplemente adquirir al jugador más conocido disponible.

Significa construir mejor.

Jordan Lawlar.

Royce Lewis.

Casey Schmitt.

Jordan Westburg.

Cada uno ofrece algo diferente.

Cada uno representa también un riesgo distinto.

Y hasta ahora ninguno ha sido confirmado como objetivo de Nueva York.

El análisis debe comenzar por identificar qué necesita realmente el roster y luego determinar qué jugador encaja mejor.

Brian Cashman tendrá que encontrar valor sin comprometer todo el futuro

Los Yankees tienen prospectos interesantes.

Tienen brazos jóvenes.

Tienen jugadores que otros equipos seguramente solicitarían en una negociación.

Pero no deberían desprenderse de su mejor talento simplemente para demostrar que hicieron un movimiento.

El objetivo es encontrar valor.

Comprar bajo si aparece una oportunidad.

Aprovechar la profundidad existente.

Y conseguir un jugador que realmente mejore la alineación.

Después de otra eliminación temprana, la presión existe.

Pero las decisiones tomadas bajo desesperación suelen convertirse en las más costosas.

La tercera base será solamente una parte del trabajo

Nueva York también necesita reconstruir partes importantes del bullpen.

Busca mayor equilibrio ofensivo.

Puede necesitar profundidad en el jardín central.

También existe espacio para un receptor derecho complementario.

Eso significa que Cashman no puede gastar todos sus recursos solucionando una única posición.

La tercera base importa.

Pero el campeonato no dependerá de un solo movimiento.

La temporada baja de Yankees ya empezó de verdad

Los nombres comienzan a aparecer.

Los escenarios comienzan a discutirse.

Y Los Yankistas continuará analizando cada posibilidad diferenciando siempre entre información confirmada, rumores y simples alternativas de mercado.

Por ahora, Jordan Lawlar, Royce Lewis, Casey Schmitt y Jordan Westburg forman parte del debate sobre cómo Nueva York podría mejorar la tercera base.

No son negociaciones confirmadas.

Mientras tanto, Pat Murphy ya aclaró sus palabras, reconoció que lamentó la forma en que se expresó y habló directamente con Brian Cashman.

Son dos historias diferentes, pero ambas forman parte del mismo momento de los Yankees.

Una organización intentando determinar qué necesita cambiar en 2027 mientras las conversaciones alrededor de su identidad, su roster y su manera de competir continúan creciendo.

Ahora llegará lo realmente importante.

Pasar del análisis a las decisiones.