Ryan McMahon llegó al partido del miércoles rodeado de preguntas sobre cuál será su papel con los Yankees cuando comience la postemporada. Horas después, el antesalista respondió de la mejor manera posible: produciendo cinco carreras y conectando un grand slam en la victoria 9-2 sobre los Tampa Bay Rays en Yankee Stadium.

La actuación llegó en un momento importante para McMahon. Su producción ofensiva había disminuido considerablemente durante las últimas semanas y Nueva York comenzó a estudiar diferentes alternativas para la tercera base, incluyendo darle oportunidades a Anthony Volpe en esa posición antes de comenzar la Serie de Wild Card.

Sin embargo, Aaron Boone dejó claro antes del encuentro que los Yankees todavía creen que McMahon puede aportar en octubre. El dirigente reconoció que el bate no ha producido como esperaban, pero mantiene confianza en lo que el veterano puede ofrecer defensivamente y en su capacidad para responder en situaciones importantes.

Ryan McMahon respondió cuando más necesitaba una buena noche

McMahon no tardó en tener impacto frente a Tampa Bay. En la segunda entrada conectó un sencillo con dos outs que llevó al plato a Spencer Jones y aumentó la ventaja de los Yankees a 2-0.

Una entrada después llegó el batazo que cambió por completo su noche. Con las bases llenas y dos outs, McMahon encontró un lanzamiento de Mason Englert y lo envió por encima de la verja del jardín derecho para un grand slam que amplió la diferencia a 7-0.

El antesalista terminó el encuentro de 4-2 con cinco carreras impulsadas, igualando la mayor cantidad de remolcadas que ha conseguido en un partido durante su carrera. Fue además una actuación necesaria después de haber atravesado otra etapa complicada con el bate.

Más que los números de una sola noche, el momento resultó significativo por la cercanía de los playoffs. McMahon necesita demostrar que puede ofrecer algo más que defensa si quiere asegurar un papel importante cuando los Yankees establezcan su alineación para octubre.

Aaron Boone todavía confía en lo que McMahon puede aportar

Antes de la victoria frente a los Rays, Boone defendió el valor que McMahon todavía puede aportar al equipo. Aunque reconoció que ofensivamente la segunda mitad de la temporada ha sido difícil, el dirigente mantiene mucha confianza en su defensa en la tercera base.

Para Boone, algunos errores recientes no eliminan la experiencia ni las cualidades defensivas que han caracterizado a McMahon durante su carrera. El reto ahora está en conseguir que esa seguridad con el guante venga acompañada de una mayor producción en el plato.

La actuación del miércoles llegó prácticamente como una respuesta inmediata. McMahon consiguió su primer cuadrangular desde comienzos de agosto y produjo cinco de las nueve carreras de Nueva York.

El propio jugador reconoció después del encuentro que ha estado trabajando constantemente para recuperar sensaciones ofensivas y llegar en mejores condiciones a la postemporada. Su objetivo es encontrar una manera de contribuir cuando cada turno tenga mayor peso.

La tercera base sigue siendo una decisión importante para octubre

A pesar de la gran noche de McMahon, los Yankees todavía tienen decisiones pendientes en el cuadro interior. Anthony Volpe ha comenzado a trabajar en la tercera base y Boone ha planteado la posibilidad de utilizarlo allí durante los últimos partidos de la temporada regular.

George Lombard Jr. se mantiene como una de las principales opciones en el campocorto, Jazz Chisholm Jr. regresó para ocupar nuevamente la segunda base y José Caballero también representa una alternativa que puede moverse por distintas posiciones.

Esa profundidad le permite a Nueva York estudiar diferentes combinaciones dependiendo del rival y del lanzador contrario. Para McMahon, eso también significa que cada oportunidad durante estos últimos partidos puede ayudar a definir cuánto protagonismo tendrá en la Serie de Wild Card.

Su rendimiento de la temporada todavía refleja las dificultades que ha enfrentado. Tras el partido del miércoles, McMahon quedó con promedio de .210, porcentaje de embasarse de .276 y slugging de .352, además de 11 cuadrangulares y 40 carreras impulsadas.

Una noche puede cambiar el panorama antes de los playoffs

Un solo partido no elimina los problemas ofensivos que McMahon ha tenido durante buena parte de la temporada, pero cinco carreras impulsadas a pocos días de comenzar los playoffs representan exactamente el tipo de respuesta que los Yankees estaban esperando.

Nueva York necesita definir qué jugadores ofrecen la mejor combinación de ofensiva, defensa y versatilidad para una serie corta. McMahon llegó a esta última semana con preguntas alrededor de su puesto, pero su actuación frente a Tampa Bay volvió a colocar su nombre en el centro de la conversación por razones positivas.

El desafío ahora será demostrar que no se trató únicamente de una noche aislada. Los Yankees todavía tienen algunos partidos para evaluar sus opciones y McMahon tendrá la oportunidad de confirmar que puede ser una pieza útil cuando la temporada entre en su etapa más importante.

Por ahora, Boone mantiene la confianza y McMahon acaba de darle al dirigente una razón adicional para seguir considerándolo dentro de sus planes para octubre.