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Los Yankees de Nueva York dejaron atrás la celebración por eliminar a Boston y ya están completamente enfocados en un desafío diferente: enfrentar a los Tampa Bay Rays en la Serie Divisional de la Liga Americana.
La barrida del Wild Card le dio a Aaron Boone algo especialmente valioso en octubre: tiempo. Nueva York no necesitó disputar un tercer partido contra los Red Sox, pudo conservar a varios de sus principales brazos y ahora llega al ALDS con una rotación descansada, un bullpen que no fue sobrecargado y varios días adicionales para evaluar la situación de Aaron Judge.
Además, una de las principales preguntas de las últimas horas ya tiene respuesta. Gerrit Cole será el abridor de los Yankees para el Juego 1 del sábado en Tropicana Field.
Gerrit Cole abrirá el Juego 1 contra Tampa Bay
Los Yankees decidieron entregar la pelota a Gerrit Cole para comenzar la Serie Divisional frente a los Rays.
El derecho había quedado preparado para lanzar un eventual tercer partido contra Boston, pero la victoria de los Yankees en solamente dos juegos evitó que tuviera que ser utilizado durante el Wild Card.
Eso permite que Cole llegue completamente descansado al sábado y le da a Nueva York la oportunidad de comenzar la serie con uno de los lanzadores con mayor experiencia de postemporada dentro del roster.
Cole terminó la temporada regular con efectividad de 3.61 en 22 aperturas después de completar su regreso de la cirugía Tommy John que lo mantuvo fuera durante toda la campaña de 2025.
Contra Tampa Bay tuvo marca de 1-1 y efectividad de 2.50 en tres aperturas durante la temporada regular.
El regreso de Cole a octubre tiene un significado especial
Para Cole, esta postemporada representa mucho más que otra oportunidad de lanzar en octubre.
El veterano tuvo que atravesar una rehabilitación prolongada después de la cirugía Tommy John, pasar nuevamente por sesiones de bullpen y aperturas en las Ligas Menores antes de regresar a la rotación de Grandes Ligas.
Ahora vuelve a encontrarse exactamente en el escenario para el que los Yankees lo contrataron: lanzar partidos de máxima presión con la posibilidad de acercar al equipo a una Serie Mundial.
Su experiencia puede ser especialmente importante frente a un equipo de Tampa Bay que ganó 98 partidos y terminó por delante de Nueva York en la División Este.
Aaron Judge continúa siendo la gran incógnita
Mientras la situación de Cole ya está definida, Aaron Judge continúa siendo la pregunta más importante alrededor del roster.
El capitán quedó fuera de la Serie de Wild Card debido a una distensión moderada en el músculo sóleo de la pantorrilla derecha sufrida el 16 de septiembre.
Judge ha realizado varias sesiones de bateo en vivo durante los últimos días y sigue trabajando para intentar acelerar su regreso. Sin embargo, todavía existen pruebas físicas importantes antes de que los Yankees puedan considerarlo completamente preparado.
El principal obstáculo continúa siendo correr. Judge ha progresado desde una caminadora antigravedad hasta realizar ejercicios sobre el terreno, pero la capacidad de correr las bases con normalidad sigue siendo uno de los elementos que Nueva York necesita evaluar.
El césped artificial de Tampa también influye en la decisión
El lugar donde comienza la serie añade otro factor a la situación de Judge.
Los primeros dos encuentros serán disputados en Tropicana Field, donde la superficie artificial puede aumentar la carga sobre una lesión muscular en la pierna.
Aaron Boone ha reconocido que ese elemento forma parte de la conversación.
Judge quiere regresar y ha dejado claro que su objetivo es jugar en los jardines, no simplemente ocupar un turno como bateador emergente. Pero los Yankees deben determinar si su movilidad es suficiente para defender, correr las bases y responder durante varios partidos consecutivos.
Los Yankees demostraron que pueden ganar mientras esperan a Judge
La decisión tampoco tiene que tomarse desde la desesperación.
Nueva York acaba de eliminar a Boston con una ofensiva que produjo 18 carreras y 26 imparables en solamente dos partidos.
Ben Rice fue una de las grandes figuras del Juego 1, mientras Cody Bellinger encabezó el ataque en el segundo encuentro. Luis García Jr., Austin Wells, George Lombard Jr., Jazz Chisholm Jr. y Spencer Jones también realizaron aportes importantes.
Eso no significa que los Yankees sean mejores sin Judge. Un Aaron Judge saludable transforma cualquier alineación.
Lo que significa es que el equipo no está obligado a acelerar su regreso simplemente porque no pueda producir sin él.
Cam Schlittler puede convertirse en una pieza estratégica de la serie
La profundidad de la rotación ofrece a Boone varias posibilidades después del Juego 1.
Cam Schlittler está alineado para trabajar temprano en la serie después de dominar a Boston durante el Wild Card. El derecho terminó la temporada regular con efectividad de 1.95 y volvió a demostrar en octubre que puede responder bajo presión.
Una de las ventajas de utilizarlo después de Cole es que, dependiendo del calendario y de cómo avance la serie, Schlittler podría quedar nuevamente disponible para un eventual quinto partido.
En una serie al mejor de cinco, tener a uno de los brazos más dominantes del equipo disponible dos veces puede convertirse en un factor decisivo.
Carlos Rodón y Max Fried aumentan la profundidad
La situación de Carlos Rodón demuestra el nivel de opciones que actualmente tiene Nueva York.
El zurdo cerró la temporada regular lanzando ocho entradas en blanco precisamente contra Tampa Bay y terminó sus últimas cuatro aperturas con efectividad de 1.42.
Rodón fue considerado para abrir el primer encuentro antes de que los Yankees eligieran oficialmente a Cole.
Ahora puede ser utilizado más adelante dentro de la rotación o incluso convertirse en una alternativa de múltiples entradas si Boone necesita modificar el plan durante un partido.
Max Fried también permanece dentro de la estructura de abridores después de lanzar seis entradas de una carrera en el partido que eliminó a Boston.
Cole, Schlittler, Fried y Rodón le ofrecen a los Yankees algo poco común en octubre: cuatro abridores capaces de asumir un partido importante.
La barrida contra Boston cambió el panorama del ALDS
Eliminar a Boston en dos partidos tuvo un valor que va mucho más allá de la rivalidad.
Si los Yankees hubieran necesitado un tercer encuentro, Cole habría tenido que lanzar y la organización habría llegado a Tampa con muchas menos posibilidades para organizar su rotación.
En cambio, Boone puede comenzar la serie con Cole descansado, mantener disponibles a Schlittler, Fried y Rodón y construir el bullpen sin tener que recuperar brazos después de un partido de eliminación.
La ofensiva también tuvo un día adicional para recuperarse y el cuerpo médico recibió más tiempo para evaluar a Judge.
En octubre, conseguir descanso puede ser casi tan importante como conseguir una victoria.
El roster del Wild Card tampoco tiene que mantenerse intacto
Los Yankees pueden realizar modificaciones antes de comenzar la Serie Divisional.
Eso abre la posibilidad de incluir lanzadores adicionales y reorganizar la banca dependiendo de las características de Tampa Bay.
Ryan Weathers está entre los brazos que continúan avanzando en su recuperación y podría convertirse en una alternativa para el bullpen. Tim Hill también aparece entre las opciones que Nueva York puede reconsiderar para esta ronda.
Ninguno de esos movimientos debe considerarse oficial hasta que los Yankees anuncien su roster definitivo.
La posible presencia de Judge también tendrá un efecto directo sobre cuántos jugadores de posición y cuántos lanzadores terminará llevando Boone.
George Lombard Jr. y Spencer Jones ya están contribuyendo en octubre
Uno de los aspectos más interesantes del Wild Card fue la respuesta de los jugadores jóvenes.
George Lombard Jr. llegó a octubre con apenas 21 años y respondió inmediatamente. En su debut de postemporada conectó tres imparables y continuó demostrando la madurez que le permitió ganarse un lugar importante durante la segunda mitad de la temporada.
Spencer Jones también aportó de una manera diferente.
Su velocidad y agresividad en las bases ayudaron a crear presión sobre Boston durante el rally que terminó rompiendo el segundo encuentro.
No todas las jugadas decisivas en octubre llegan con cuadrangulares. Llegar a primera en una pelota escapada, robar una base, forzar un mal tiro o avanzar un corredor también puede cambiar el desarrollo de una serie.
Tampa Bay representa un desafío completamente diferente
La barrida contra Boston ya pertenece al pasado.
Los Rays terminaron la temporada regular con 98 victorias, cinco más que los Yankees, y ganaron siete de los 13 enfrentamientos entre ambos equipos.
Tampa Bay también tendrá la ventaja de comenzar la serie en casa y llegará descansado después de evitar la ronda de Wild Card.
Drew Rasmussen será el abridor de los Rays para el Juego 1 y representa un desafío importante para una ofensiva de Nueva York que deberá mantener la misma disciplina mostrada contra Boston.
Los Yankees no pueden entrar a esta serie pensando que los resultados 9-0 y 9-2 de la ronda anterior tendrán algún efecto sobre Tampa.
Los Yankees necesitan mantener la fórmula que funcionó contra Boston
Uno de los aspectos más alentadores del Wild Card fue que Nueva York no dependió exclusivamente del cuadrangular.
Los Yankees consiguieron hits con corredores en posición anotadora, utilizaron la velocidad, robaron bases, generaron presión sobre la defensa y aprovecharon errores.
Contra Boston terminaron bateando 9 de 20 con corredores en posición de anotar.
Ese tipo de producción puede adquirir todavía mayor importancia frente a Tampa Bay, donde probablemente habrá menos oportunidades para construir grandes rallies.
El verdadero reto comienza ahora
Los Yankees llegan al ALDS en mejores condiciones de las que podían imaginar antes de comenzar la ronda anterior.
La rotación está descansada. Cole está preparado para el Juego 1. Schlittler viene de dominar. Fried respondió. Rodón está disponible. El bullpen no fue exprimido y la ofensiva encontró diferentes maneras de producir.
La gran incógnita sigue siendo Aaron Judge.
Si el capitán demuestra que puede regresar sin comprometer seriamente su recuperación, añadirlo a una ofensiva que acaba de producir 18 carreras sería una incorporación enorme.
Si todavía no está preparado, estos Yankees ya demostraron que tienen que seguir adelante sin utilizar su ausencia como excusa.
Boston quedó atrás.
Ahora comienza Tampa Bay.
Y a partir del sábado, todo vuelve a empezar desde cero.
