Los Yankees de Nueva York recibieron señales alentadoras a pocos días del comienzo de la postemporada. Giancarlo Stanton y Trent Grisham dieron nuevos pasos en sus respectivos procesos de recuperación y empiezan a convertirse nuevamente en opciones para el roster de octubre.
Ambos jugadores trabajaron el miércoles en las instalaciones de Double-A Somerset, donde enfrentaron lanzadores en situaciones de práctica y también realizaron ejercicios de corrido de bases. Stanton, además, conectó un cuadrangular durante una sesión en la que tomó entre seis y siete turnos.
Los avances no garantizan que ninguno de los dos vaya a estar disponible inmediatamente, pero representan una evolución importante para un equipo que ha tenido que manejar varias lesiones durante la recta final de la temporada.
Stanton vuelve a enfrentar pitcheo después de una larga ausencia
El caso de Giancarlo Stanton es especialmente significativo. El veterano no participa en un partido de Grandes Ligas desde el 24 de abril debido a problemas en los músculos de ambas pantorrillas.
Antes de quedar fuera de acción, Stanton había disputado 24 encuentros y registraba promedio de .256, con tres cuadrangulares y 14 carreras impulsadas. Desde entonces, los Yankees han manejado su rehabilitación con cautela debido al historial de lesiones que ha acompañado al bateador durante buena parte de su etapa en Nueva York.
Su participación en la práctica de Somerset representa uno de los avances más importantes de los últimos meses. Poder enfrentar lanzadores y correr las bases permite al cuerpo médico y al equipo evaluar no solamente su swing, sino también la respuesta de sus piernas ante movimientos de mayor intensidad.
Sin embargo, Aaron Boone dejó claro que todavía existen interrogantes sobre cuánto podría aportar Stanton si logra estar disponible para la Serie de Wild Card.
Un posible papel limitado para Stanton en los playoffs
El regreso de Stanton no necesariamente significaría verlo como titular todos los días. Boone reconoció que, si el veterano consigue avanzar lo suficiente, una de las posibilidades sería utilizarlo principalmente como bateador emergente.
Ese papel tendría sentido teniendo en cuenta el tiempo que ha permanecido fuera de competencia y las exigencias físicas que supondría regresar directamente a una serie de eliminación.
Aun así, contar con un bate del perfil de Stanton en la banca podría darle a los Yankees una herramienta diferente para situaciones específicas, especialmente en las últimas entradas de partidos cerrados.
Su experiencia en postemporada y su capacidad para cambiar un juego con una sola conexión son factores que Nueva York tendrá que considerar antes de establecer el roster definitivo.
Trent Grisham también muestra progreso en su recuperación
Trent Grisham también participó en los trabajos realizados en Somerset. El jardinero central permanece fuera desde el 4 de septiembre debido a una distensión en el tendón de la corva derecho.
El hecho de que haya podido enfrentar pitcheo en vivo y realizar ejercicios de corrido de bases es una señal positiva, ya que la velocidad y la movilidad defensiva representan una parte importante de su juego.
Los Yankees necesitan comprobar que Grisham puede correr sin limitaciones antes de considerar seriamente su regreso. A diferencia de Stanton, su valor para el roster no se limita únicamente al bate, ya que también puede aportar defensa en los jardines y profundidad en una posición importante.
Su evolución durante los próximos días será determinante para saber si existe tiempo suficiente para incluirlo en los planes inmediatos de la postemporada.
Los Yankees evalúan todas sus opciones antes del Wild Card
La recuperación de Stanton y Grisham llega en un momento especialmente importante. Aaron Judge también se encuentra fuera de acción por una distensión en la pantorrilla derecha, lo que ha obligado al equipo a evaluar diferentes configuraciones ofensivas y defensivas antes de comenzar los playoffs.
Boone todavía no ha confirmado que Stanton o Grisham estarán en el roster de la primera ronda. Por ahora, el mensaje es de cautela: ambos han progresado lo suficiente para mantenerse dentro de la conversación, pero todavía deben demostrar que pueden responder físicamente a las exigencias de un partido real.
Los últimos días de la temporada regular serán fundamentales. Nueva York deberá decidir si existe suficiente evidencia para apostar por alguno de los dos o si resulta más conveniente construir el roster de Wild Card con jugadores que hayan mantenido actividad constante.
Lo que sí ha cambiado es el panorama. Hace algunas semanas, un regreso de Stanton parecía mucho más lejano y Grisham apenas comenzaba su recuperación. Ahora ambos han vuelto a enfrentar lanzadores y correr las bases, acercándose al punto en el que los Yankees tendrán que tomar una decisión.

