Los Yankees apenas han disputado un partido de la Serie Divisional contra los Tampa Bay Rays, pero Derek Jeter entiende que el margen para equivocarse ya se redujo considerablemente.

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Después de la derrota 1-0 de Nueva York en el Juego 1, el histórico capitán de los Yankees fue contundente al analizar lo que viene: para él, el segundo encuentro debe afrontarse con mentalidad de partido obligatorio.

No se trata de un juego de eliminación. Una derrota no terminaría oficialmente la temporada de los Yankees. Pero caer 0-2 en una serie al mejor de cinco, después de perder los primeros dos encuentros como visitante, colocaría a Nueva York en una situación en la que tendría que ganar tres partidos consecutivos para mantenerse con vida.

Derek Jeter no quiere ver a Yankees abajo 0-2

Durante el análisis posterior al Juego 1 en la transmisión de FOX Sports, Jeter dejó clara su posición sobre el partido del lunes.

“Es un partido que hay que ganar”, fue la esencia de su mensaje.

Para Jeter, los Yankees necesitan afrontar el Juego 2 con la urgencia de un encuentro decisivo, especialmente considerando la calidad del rival y lo difícil que ha sido ganar en Tropicana Field.

La lógica es sencilla: regresar a Yankee Stadium empatados 1-1 mantiene la serie completamente abierta. Regresar abajo 0-2 obligaría a Nueva York a jugar prácticamente sin margen de error durante el resto del ALDS.

Cam Schlittler tendrá la responsabilidad de responder

Jeter también destacó un elemento que aumenta las expectativas para Nueva York: Cam Schlittler será el abridor del Juego 2.

El derecho llega después de una temporada extraordinaria y de una dominante presentación frente a Boston durante la ronda de Wild Card.

Schlittler terminó la temporada regular con marca de 14-6, efectividad de 1.95 y 239 ponches. Además, fue particularmente dominante como visitante, donde registró una efectividad de 1.16 en 17 aperturas.

Ese rendimiento convierte al joven derecho en una de las principales razones por las que los Yankees todavía pueden sentirse confiados después de perder el primer encuentro.

Pero la responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre él.

Gerrit Cole permitió solamente una carrera en el Juego 1 y aun así terminó del lado perdedor. Si la ofensiva vuelve a producir de la misma manera, Schlittler podría encontrarse en una situación similar.

Freddy Peralta será el próximo obstáculo

Tampa Bay responderá con Freddy Peralta.

Los Rays anunciaron al derecho como su abridor para el Juego 2 después de la espectacular presentación de Drew Rasmussen en el inicio de la serie.

Peralta terminó la temporada con números generales irregulares, pero llegó encendido al cierre del calendario. En sus últimas seis aperturas terminó 5-0 con efectividad de 0.79.

También estuvo particularmente efectivo después de llegar a Tampa Bay durante la temporada, convirtiéndose en otra pieza importante de una rotación que está obligando a los Yankees a ejecutar prácticamente cada oportunidad ofensiva.

El Juego 1 dejó una ofensiva sin respuestas

La advertencia de Jeter tiene todavía más peso cuando se observa la manera en que Nueva York perdió el primer partido.

Drew Rasmussen lanzó ocho entradas en blanco, ponchó a 10 bateadores y llevó un juego sin hits hasta la octava entrada.

Los Yankees terminaron con un solo imparable en todo el encuentro.

Austin Wells fue quien rompió el no-hitter con un doble por la línea del jardín derecho, pero inmediatamente intentó alcanzar tercera base y terminó siendo eliminado.

La jugada cerró la octava entrada y desapareció la mejor oportunidad de Nueva York para colocar presión sobre Tampa Bay.

Alex Rodríguez también señaló los errores en las bases

La jugada de Wells también generó críticas durante el análisis posterior al partido.

Alex Rodríguez consideró que ese tipo de error no puede analizarse únicamente como una acción aislada de octubre.

Su argumento fue que los hábitos construidos durante los seis meses de temporada regular terminan apareciendo bajo la presión de los playoffs.

La ofensiva fue el problema principal del Juego 1, pero la falta de ejecución en las bases convirtió una situación difícil en una oportunidad completamente desperdiciada.

Ese tipo de detalle adquiere mayor importancia cuando el marcador es 1-0 y el rival prácticamente no está concediendo oportunidades.

Los Yankees tienen que olvidar rápidamente a Rasmussen

Drew Rasmussen ya hizo su trabajo.

Nueva York puede estudiar lo ocurrido, revisar sus turnos y entender por qué fue dominado, pero no puede llegar al Juego 2 todavía pensando en la frustración del sábado.

Peralta representa un reto diferente.

Los Yankees necesitan trabajar conteos con mayor profundidad, evitar perseguir lanzamientos fuera de la zona y conseguir corredores desde las primeras entradas.

La prioridad debe ser obligar al abridor de Tampa Bay a trabajar bajo presión.

Contra Rasmussen prácticamente nunca pudieron hacerlo.

Una carrera no debería ser suficiente para vencer a Yankees

El aspecto más frustrante del Juego 1 es que el pitcheo de Nueva York hizo su parte.

Gerrit Cole mantuvo a los Yankees dentro del partido permitiendo solamente una carrera en cinco entradas.

El bullpen también evitó que Tampa Bay ampliara la diferencia.

En otras palabras, los Rays no necesitaron una gran noche ofensiva para tomar ventaja en la serie.

Jonathan Aranda conectó un cuadrangular solitario en la tercera entrada y esa carrera terminó siendo suficiente.

Para un equipo con aspiraciones de llegar lejos en octubre, perder cuando tu cuerpo de lanzadores concede solamente una carrera es una oportunidad desperdiciada.

Jeter conoce perfectamente la presión de octubre

La opinión de Derek Jeter naturalmente tiene un peso especial alrededor de los Yankees.

Durante su carrera construyó buena parte de su legado precisamente en partidos de postemporada, donde los pequeños detalles y la capacidad de responder bajo presión terminan definiendo temporadas completas.

Por eso su advertencia no está basada en que Nueva York se encuentre oficialmente al borde de la eliminación.

Está basada en entender lo que significa permitirle a un equipo como Tampa Bay tomar una ventaja de dos partidos en una serie de solamente cinco.

Los Rays terminaron como el mejor equipo de la Liga Americana durante la temporada regular y consiguieron la ventaja de localía. Darles tres oportunidades para conseguir una sola victoria sería colocarse voluntariamente contra una pared.

La historia tampoco favorece a los equipos que pierden el Juego 1

Los números muestran por qué tomar ventaja desde el comienzo tiene tanto valor en este formato.

En las series de postemporada al mejor de cinco, los equipos que han ganado el Juego 1 han terminado avanzando en la mayoría de las ocasiones.

Cuando el equipo local toma esa primera victoria bajo el formato 2-2-1, la ventaja histórica también es considerable.

Nada de eso determina lo que ocurrirá entre Yankees y Rays, pero explica por qué Nueva York necesita evitar que la situación empeore.

Los Yankistas: el Juego 2 tiene que jugarse con sentido de urgencia

Desde la perspectiva de Los Yankistas, el planteamiento de Jeter tiene sentido.

No significa que una derrota elimine automáticamente a Nueva York.

Significa que los Yankees tienen que jugar como si no existiera mañana.

Cam Schlittler está disponible.

El bullpen tendrá descanso suficiente.

La ofensiva tendrá la oportunidad de corregir lo ocurrido frente a Rasmussen.

Y todavía pueden regresar a Yankee Stadium con la serie completamente abierta.

Ese debe ser el objetivo.

El problema comenzaría si Nueva York vuelve al Bronx necesitando ganar tres partidos consecutivos.

Ahora la presión está sobre la ofensiva

Schlittler puede ofrecer una gran apertura.

El bullpen puede volver a controlar a Tampa Bay.

Pero los Yankees tienen que anotar.

Ben Rice, Cody Bellinger, Luis García Jr., Spencer Jones, George Lombard Jr., Jazz Chisholm Jr., Austin Wells y el resto de la alineación tienen que producir más de lo que mostraron en el primer partido.

La ausencia de Aaron Judge continúa siendo importante, pero ya no puede utilizarse como explicación para cada problema ofensivo.

Este es el roster elegido para disputar el ALDS y estos son los jugadores que tendrán que encontrar la manera de ganar.

El mensaje de Jeter llega en el momento correcto

Los Yankees no están eliminados.

No están desesperados.

Pero tampoco tienen espacio para actuar como si el Juego 2 fuera simplemente otro partido.

Perder significaría quedar 0-2 frente al mejor equipo de la Liga Americana y tener que ganar tres encuentros consecutivos para avanzar.

Ganar significaría regresar al Bronx 1-1, recuperar impulso y convertir el resto de la Serie Divisional prácticamente en un enfrentamiento al mejor de tres.

Ese es el verdadero significado de la advertencia de Derek Jeter.

El lunes no termina oficialmente la temporada si las cosas salen mal.

Pero para los Yankees, la mentalidad debe ser exactamente la que pidió su antiguo capitán: jugarlo como un partido que hay que ganar.