CC Sabathia ya no necesita mirar hacia Monument Park para recordar a las leyendas que hicieron historia con los Yankees. Desde ahora, él también forma parte permanente de ese grupo.

Nueva York retiró oficialmente el número 52 del exlanzador y reveló una placa en su honor durante una emotiva ceremonia en Yankee Stadium. Rodeado de familiares, antiguos compañeros y figuras importantes de la organización, Sabathia vivió uno de los reconocimientos más significativos de una carrera que ya lo había llevado al Salón de la Fama.

Para el zurdo, el momento tuvo un significado especialmente profundo. Cuando llegó a Nueva York en 2009 existían dudas sobre cómo se adaptaría a la presión de jugar para los Yankees. Diecisiete años después, su número quedó colocado para siempre junto a algunos de los nombres más importantes en la historia de la franquicia.

El número 52 de CC Sabathia ya es parte de Monument Park

Sabathia se convirtió en el jugador o dirigente número 24 de los Yankees en recibir el honor de tener su número retirado. Es el primero desde que la organización retiró el número 21 de Paul O'Neill en 2022.

El homenaje incluyó la presentación de su placa en Monument Park y el retiro definitivo del número 52, que ya no volverá a ser utilizado por otro jugador de los Yankees.

La ceremonia había sido programada originalmente para el sábado 26 de septiembre, pero el pronóstico de un fuerte sistema de mal tiempo obligó a reorganizar el calendario. Los Yankees trasladaron el evento al viernes, antes del primer partido de la doble cartelera frente a Baltimore.

Curiosamente, la placa presentada durante la ceremonia conserva la fecha original del 26 de septiembre de 2026, un pequeño detalle que quedará unido para siempre a una jornada que terminó celebrándose un día antes de lo previsto.

Derek Jeter y antiguos compañeros acompañaron a Sabathia

La organización reunió a varias figuras que compartieron clubhouse con Sabathia durante su etapa en Nueva York.

Derek Jeter, Andy Pettitte, Dellin Betances y Chris Young estuvieron presentes en el terreno durante el homenaje. También se proyectaron mensajes de otras figuras relacionadas con los Yankees, incluyendo Jorge Posada, Paul O'Neill, Bernie Williams y el exdirigente Joe Girardi.

Sabathia estuvo acompañado por su esposa Amber, su madre Margie y miembros de su familia mientras recorría el terreno y observaba cómo el número que utilizó durante toda su etapa en el Bronx pasaba oficialmente a formar parte de la historia del estadio.

Como parte del homenaje, los Yankees le entregaron una chaqueta conmemorativa, una reproducción enmarcada de su placa y su número retirado, además de un anillo especial por su trayectoria con la organización.

Del gran contrato de 2009 a convertirse en una leyenda de los Yankees

Cuando Sabathia firmó con los Yankees antes de la temporada de 2009, Nueva York apostó por él para convertirse en el líder de una nueva rotación. El contrato de siete años y 161 millones de dólares representaba en aquel momento el acuerdo más grande otorgado a un lanzador agente libre.

La inversión tuvo resultados inmediatos. Sabathia se convirtió en el as de una rotación que llevó a Nueva York hasta la Serie Mundial de 2009, donde los Yankees conquistaron el campeonato número 27 de su historia.

Ese título terminó siendo apenas el comienzo de una relación que se extendió durante 11 temporadas.

Con el uniforme de los Yankees, Sabathia terminó con récord de 134-88, efectividad de 3.81 y 1,700 ponches en 307 partidos, 306 de ellos como abridor. Más allá de las estadísticas, se convirtió en una de las figuras más respetadas dentro del clubhouse y en un puente entre diferentes generaciones del equipo.

Sabathia se une a sus compañeros campeones de 2009

El retiro del número 52 también fortalece el lugar que ocupa el equipo campeón de 2009 dentro de la historia moderna de la franquicia.

Sabathia se convirtió en el quinto integrante de aquel conjunto en recibir un número retirado y una placa en Monument Park, uniéndose a Derek Jeter, Mariano Rivera, Andy Pettitte y Jorge Posada.

Para un jugador que llegó al Bronx con dudas sobre cómo sería recibido por una de las aficiones más exigentes del béisbol, terminar junto a esos nombres representa una transformación extraordinaria.

Sabathia no fue solamente el lanzador que Nueva York necesitaba para volver a ganar una Serie Mundial. Con el paso de los años se convirtió en una referencia dentro del clubhouse, un líder para los jugadores jóvenes y una figura profundamente identificada con la organización.

Un reconocimiento que Sabathia coloca incluso por encima del Salón de la Fama

Sabathia ingresó al Salón de la Fama del Béisbol en 2025, pero el homenaje de los Yankees tuvo para él un significado diferente.

El exlanzador explicó que cuando decidió firmar con Nueva York no estaba seguro de poder conquistar a los fanáticos ni de adaptarse completamente a la ciudad. Precisamente por eso, ver ahora su número dentro de Yankee Stadium representa la confirmación definitiva de que terminó haciendo del Bronx su hogar.

Sabathia ha llegado a describir este reconocimiento como algo incluso más especial que Cooperstown debido a todo lo que estaba en juego cuando tomó la decisión de convertirse en Yankee.

Su placa del Salón de la Fama ya lleva el logotipo de Nueva York. Ahora el Yankee Stadium también tendrá una señal permanente de su paso por la franquicia.

El 52 queda para siempre ligado a CC Sabathia

La ceremonia terminó con otro momento familiar. Sabathia realizó el lanzamiento ceremonial y tuvo como receptor a su hijo Carsten, quien actualmente forma parte de la organización de los Milwaukee Brewers en las ligas menores.

Fue una imagen que resumió una jornada cargada de recuerdos: el mismo hombre que llegó a Nueva York en 2009 con la responsabilidad de ayudar a cambiar el rumbo de los Yankees regresó al montículo años después para ver cómo su número quedaba inmortalizado.

Sabathia ya tenía un campeonato, apariciones en el Juego de Estrellas, 1,700 ponches con los Yankees y un lugar en Cooperstown.

Ahora tiene algo que solamente un grupo muy reducido ha conseguido en más de un siglo de historia de la franquicia.

El número 52 ya no pertenece únicamente al uniforme que utilizó CC Sabathia. Desde ahora, forma parte permanente de Yankee Stadium y de la historia de los New York Yankees.