Los Yankees de Nueva York comenzaron la doble cartelera frente a los Tampa Bay Rays con una victoria 2-0 en Yankee Stadium, apoyados en una de las actuaciones más dominantes de Carlos Rodón durante la temporada y en un batazo oportuno de Cody Bellinger.

Fue uno de esos partidos en los que Nueva York no necesitó producir muchas carreras. El pitcheo hizo prácticamente todo el trabajo y la ofensiva aprovechó una de sus mejores oportunidades para construir una ventaja que terminó siendo suficiente.

Rodón mantuvo a Tampa Bay fuera del marcador durante ocho entradas y permitió solamente tres imparables. Los Rays nunca encontraron la manera de establecer un ataque constante frente al zurdo, mientras los Yankees jugaron un partido limpio a la defensiva y protegieron una ventaja de apenas dos carreras hasta el último out.

Carlos Rodón controló por completo a Tampa Bay

Desde el inicio quedó claro que Rodón tenía el repertorio para trabajar profundo en el encuentro. El zurdo atacó la zona, evitó regalar corredores y obligó a Tampa Bay a buscar respuestas prácticamente en cada turno.

Rodón completó ocho entradas sin permitir carreras, ponchó a ocho bateadores y no otorgó bases por bolas. Más que la cantidad de ponches, llamó la atención la manera en que pudo mantenerse lejos de problemas durante toda su salida.

Uno de los pocos momentos de peligro llegó en la séptima entrada, cuando tuvo que enfrentarse a Junior Caminero con un corredor en circulación. Rodón respondió retirándolo por la vía del ponche y terminó apagando nuevamente cualquier intento de reacción de los Rays.

La tarde también tuvo un significado especial para el lanzador de los Yankees. En el octavo episodio alcanzó los 1,500 ponches en su carrera al retirar a Jonny DeLuca y, con el resultado, consiguió además la victoria número 100 de su trayectoria en Grandes Ligas.

Cody Bellinger encontró el batazo que necesitaban los Yankees

Mientras Rodón dominaba desde el montículo, la ofensiva de Nueva York tuvo que trabajar ante Nick Martinez, quien también mantuvo el partido cerrado durante buena parte de su presentación.

La diferencia llegó en la cuarta entrada. Ben Rice abrió la oportunidad con un doble y, en el siguiente turno, Cody Bellinger atacó el primer lanzamiento que recibió de Martinez y lo envió hacia las gradas del jardín derecho.

El cuadrangular, número 17 de Bellinger en la temporada, produjo las dos únicas carreras del encuentro y colocó a los Yankees arriba 2-0. A partir de ahí, Nueva York no volvió a cruzar el plato, pero tampoco necesitó ampliar la ventaja.

Bellinger también aportó con el guante. En la sexta entrada atrapó un elevado de Richie Palacios y realizó un fuerte tiro hacia la inicial para completar una doble matanza que terminó con otra posible amenaza de Tampa Bay.

El pitcheo convirtió dos carreras en una ventaja suficiente

Con la ventaja en sus manos, Rodón siguió trabajando sin permitir que el partido cambiara de rumbo. Tampa Bay terminó limitado a tres hits y nunca pudo colocar presión sostenida sobre la defensa de Nueva York.

La profundidad de la salida también permitió a los Yankees preservar buena parte de su bullpen en una jornada de doble cartelera. Rodón entregó la pelota después de ocho episodios y dejó solamente tres outs por conseguir.

David Bednar recibió la responsabilidad de cerrar el encuentro en la novena entrada y cumplió con el trabajo. El derecho aseguró la blanqueada y consiguió su salvamento número 35 de la temporada.

Para los Yankees fue su blanqueada número 15 del año y una victoria construida alrededor de una fórmula sencilla: un abridor dominante, defensa sólida, un batazo oportuno y un cerrador capaz de proteger la ventaja.

Una actuación que fortalece la rotación de Nueva York

Más allá del resultado, la presentación de Rodón dejó una señal importante para los Yankees en la recta final de la temporada. Tener un abridor capaz de trabajar ocho entradas y controlar por completo a un rival divisional aumenta las opciones de Nueva York en partidos cerrados, especialmente cuando la ofensiva no produce en grandes cantidades.

Los Yankees terminaron con cinco hits y solamente dos carreras, pero lograron sacar el máximo provecho de su mejor oportunidad. Tampa Bay, por su parte, quedó sin respuesta frente a Rodón y no consiguió anotarle al bullpen en el último episodio.

La victoria permitió a Nueva York quedarse con el primer partido de la doble cartelera y evitar, al menos momentáneamente, que los Rays celebraran el título de la División Este de la Liga Americana en el Bronx.

Línea final del juego

New York Yankees: 2 carreras, 5 hits, 0 errores.

Tampa Bay Rays: 0 carreras, 3 hits, 0 errores.