Uno de los grupos que más interrogantes generaba alrededor de los Yankees antes de comenzar la postemporada está ofreciendo una respuesta muy diferente a la esperada.

El bullpen de Nueva York, señalado durante distintos momentos de la temporada como una posible debilidad para octubre, ha sido hasta ahora una de las unidades más efectivas del equipo.

A través de los primeros tres partidos de estos playoffs —las dos victorias frente a Boston en la Serie de Wild Card y la derrota 1-0 ante Tampa Bay en el inicio del ALDS— los relevistas de los Yankees han permitido solamente una carrera, dos hits y tres bases por bolas en 8 entradas y dos tercios.

Es una muestra pequeña, pero llega precisamente cuando el margen de error se reduce y cada out adquiere un valor mucho mayor.

El bullpen de Yankees está respondiendo cuando más importa

La preocupación alrededor del relevo no apareció de la nada.

Durante la temporada, los Yankees tuvieron que manejar lesiones, cambios de roles, desgaste y varias alternativas que no terminaron ofreciendo la estabilidad esperada.

La organización tampoco realizó una gran incorporación para reforzar el bullpen antes de la fecha límite de cambios, una decisión que aumentó las dudas sobre cómo Aaron Boone podría manejar las entradas finales en octubre.

Hasta ahora, la respuesta ha llegado desde dentro.

Los relevistas han realizado su trabajo y han permitido que Boone maneje los partidos sin que el bullpen se convierta en el problema que muchos anticipaban.

David Bednar continúa siendo una pieza fundamental

David Bednar sigue ocupando uno de los puestos más importantes dentro de la estructura del bullpen.

El derecho llegó a la postemporada como una de las alternativas de mayor confianza para los innings finales y ha mantenido esa estabilidad.

Su capacidad para atacar la zona, conseguir ponches y manejar situaciones de presión le ofrece a Boone una opción clara cuando los Yankees llegan con ventaja a las últimas entradas.

En series cortas, contar con un relevista capaz de cerrar partidos puede modificar completamente la manera en que un dirigente utiliza el resto de sus lanzadores.

Boone no necesita esperar hasta el noveno episodio para pensar en Bednar. Dependiendo del corazón de la alineación rival, puede utilizar su mejor brazo en el momento de mayor peligro.

Paul Blackburn se ha convertido en una opción muy valiosa

Paul Blackburn también está ofreciendo innings importantes.

Su valor aumenta porque puede trabajar más de una entrada y funcionar como puente entre el abridor y los brazos de cierre.

En el Juego 1 contra Tampa Bay lanzó una entrada y dos tercios sin permitir carreras, ayudando a conservar el marcador 1-0 después de la salida de Gerrit Cole.

Ese tipo de presentación quizá no reciba tanta atención como un salvamento, pero puede ser igual de importante durante una Serie Divisional.

Si un abridor sale después de cinco entradas, Boone necesita encontrar nueve, diez o incluso doce outs adicionales.

Blackburn ofrece la posibilidad de cubrir varios de ellos sin utilizar cuatro relevistas diferentes.

Ryan Weathers puede convertirse en una pieza inesperada

Una de las noticias más alentadoras del primer partido contra Tampa Bay fue el regreso de Ryan Weathers.

El zurdo había estado fuera de acción durante varias semanas por una lesión en el flexor del antebrazo izquierdo y regresó para el ALDS en un rol diferente al que desempeñó durante gran parte de la temporada.

Ahora está disponible desde el bullpen.

Su primera aparición fue exactamente lo que los Yankees necesitaban.

Weathers trabajó una entrada limpia utilizando solamente nueve lanzamientos y consiguió tres rodados hacia primera base.

No necesitó buscar ponches ni realizar una cantidad elevada de pitcheos.

Atacó la zona, generó contacto débil y terminó rápidamente su trabajo.

Aaron Boone quedó satisfecho con lo que vio y considera que Weathers puede convertirse en una pieza importante durante la postemporada.

La versatilidad de Weathers cambia las opciones de Boone

Weathers puede ofrecer algo especialmente útil en octubre: longitud.

A diferencia de un relevista utilizado exclusivamente para tres outs, el zurdo tiene experiencia como abridor y puede trabajar varias entradas si el partido lo requiere.

Eso puede ser fundamental en una serie al mejor de cinco.

Si un abridor tiene una salida corta, Weathers puede ayudar a evitar que Boone queme completamente el bullpen.

También puede ser utilizado en un enfrentamiento específico contra bateadores zurdos o incluso como puente hacia Bednar y los brazos de mayor confianza.

Esa flexibilidad adquiere todavía más valor porque los Yankees cuentan con varios abridores de calidad y pueden convertir algunos de esos brazos en opciones adicionales durante octubre.

Brent Headrick sigue siendo una situación a observar

No todo dentro del bullpen está completamente definido.

Brent Headrick fue uno de los relevistas más utilizados de los Yankees durante la temporada regular, pero su velocidad ha mostrado una disminución reciente.

En su aparición contra Tampa Bay, su recta promedió 92.6 millas por hora, por debajo de las 94.1 que había promediado durante la temporada.

Eso no significa automáticamente que no pueda ayudar.

De hecho, consiguió salir de una situación complicada en el Juego 1.

Pero sí representa algo que Aaron Boone tendrá que vigilar cuidadosamente.

En octubre, los roles pueden cambiar rápidamente dependiendo del rendimiento, el descanso y los enfrentamientos.

Las lesiones obligaron a Yankees a buscar soluciones

Parte de las dudas que rodeaban al bullpen tenían relación con los brazos que dejaron de estar disponibles.

Clarke Schmidt regresó a la lista de lesionados después de una breve aparición.

Fernando Cruz terminó en la lista de lesionados de 60 días.

Otros lanzadores que recibieron oportunidades durante el año no terminaron consolidándose en funciones importantes para la postemporada.

Eso obligó a los Yankees a reconstruir parte de su plan sobre la marcha.

La estructura actual no necesariamente es la que el equipo imaginaba meses atrás, pero hasta ahora está funcionando.

Will Warren también aumenta la profundidad

Will Warren ofrece otra alternativa interesante.

Después de trabajar principalmente como abridor durante la temporada regular, ahora puede ser utilizado desde el bullpen.

Su experiencia iniciando partidos significa que puede proporcionar múltiples entradas si la situación lo exige.

Warren ya aportó durante la Serie de Wild Card contra Boston y representa otro ejemplo de cómo los Yankees están utilizando su profundidad de abridores para fortalecer el relevo durante octubre.

En lugar de depender exclusivamente de relevistas tradicionales, Boone tiene disponibles pitchers acostumbrados a trabajar varias entradas.

La apuesta de Brian Cashman comienza a dar resultados

La construcción del bullpen también vuelve a colocar bajo análisis una de las decisiones más cuestionadas de la temporada.

Brian Cashman decidió no realizar una gran adquisición para reforzar el relevo durante la fecha límite de cambios.

La organización confió en sus opciones internas y en la posibilidad de reorganizar el cuerpo de lanzadores cuando llegara octubre.

Durante varias semanas esa apuesta parecía arriesgada.

Ahora, al menos durante el comienzo de la postemporada, los resultados están respaldando parcialmente esa decisión.

Todavía queda mucho béisbol.

Tres partidos no pueden definir el éxito de una estrategia para toda una postemporada.

Pero los Yankees necesitaban que este grupo respondiera inmediatamente y eso es precisamente lo que ha ocurrido.

El pitcheo hizo su trabajo en el Juego 1 ante Tampa Bay

La derrota 1-0 frente a los Rays es probablemente el mejor ejemplo.

Gerrit Cole permitió solamente una carrera en cinco entradas.

Después, el bullpen mantuvo a Tampa Bay sin anotaciones durante el resto del encuentro.

Nueva York llegó a la novena entrada perdiendo por la mínima porque sus lanzadores mantuvieron el partido al alcance.

El problema no estuvo en el bullpen.

Estuvo en una ofensiva que terminó con un solo hit y no produjo ninguna carrera.

Aaron Boone fue claro después del encuentro: el pitcheo cumplió con su trabajo.

La preocupación ahora se traslada a la ofensiva

Es una situación muy diferente a la que muchos imaginaban antes de comenzar octubre.

El bullpen era considerado uno de los grandes interrogantes.

Ahora, después de tres partidos, el debate principal está alrededor de los bateadores.

Los Yankees anotaron 18 carreras durante los dos encuentros contra Boston, pero Drew Rasmussen los limitó completamente en el Juego 1 del ALDS.

El relevo puede mantener el marcador cerrado.

Los abridores pueden ofrecer grandes presentaciones.

Pero Nueva York necesitará producir carreras si pretende eliminar a Tampa Bay.

Los Yankistas: el bullpen está cambiando la conversación

Desde la perspectiva de Los Yankistas, el rendimiento del bullpen es una de las noticias más positivas que ha dejado el comienzo de la postemporada.

No significa que todas las dudas hayan desaparecido.

Tampoco significa que Boone tenga definidos todos los roles.

Pero sí significa que un grupo que llegaba a octubre bajo observación está ofreciendo outs importantes cuando el equipo más los necesita.

Bednar ofrece estabilidad para las entradas finales.

Blackburn puede proporcionar longitud.

Weathers agrega un brazo zurdo capaz de trabajar varios episodios.

Warren representa otra opción de múltiples innings.

Headrick sigue disponible, aunque su velocidad deberá mantenerse bajo observación.

Eso le entrega a Boone diferentes caminos para administrar cada partido.

El verdadero examen apenas comienza

El bullpen ha respondido durante los primeros tres encuentros, pero la postemporada cambia rápidamente.

Una entrada complicada puede modificar los roles.

Un partido de extrainnings puede obligar a utilizar brazos que originalmente no estaban en el plan.

Una salida corta de un abridor puede poner a prueba toda la profundidad disponible.

Por eso todavía es demasiado temprano para declarar resuelto el problema.

Sin embargo, los Yankees pueden llegar al Juego 2 contra Tampa Bay con una certeza importante:

hasta ahora, el bullpen no ha sido la debilidad que muchos temían.

Y si los relevistas continúan lanzando de esta manera, la presión se trasladará directamente hacia una ofensiva que ahora necesita aprovechar el excelente trabajo de su cuerpo de lanzadores.