Los Yankees de Nueva York respondieron con una noche de poder en Yankee Stadium y derrotaron 9-2 a los Tampa Bay Rays, apoyados en dos cuadrangulares de Ben Rice, un grand slam de Ryan McMahon y una sólida presentación de Gerrit Cole.
Después de dividir la doble cartelera del martes, Nueva York salió agresivo desde el primer lanzamiento y prácticamente decidió el partido durante las primeras tres entradas. Los Yankees terminaron con 12 imparables y castigaron temprano al pitcheo de Tampa Bay para construir una ventaja que nunca estuvo en peligro.
La ofensiva produjo desde diferentes puntos del lineup, pero Rice y McMahon fueron los grandes protagonistas. Entre ambos combinaron siete carreras impulsadas y encabezaron una actuación que permitió a los Yankees recuperar el control de la serie.
Ben Rice encendió la ofensiva desde el primer lanzamiento
Ben Rice no necesitó tiempo para entrar en ritmo. El bateador de los Yankees abrió la parte baja de la primera entrada conectando el primer lanzamiento de Mason Englert hacia las gradas del jardín derecho para darle inmediatamente ventaja 1-0 a Nueva York.
El cuadrangular fue el número 40 de Rice en la temporada, pero su noche estaba lejos de terminar. En la cuarta entrada volvió a castigar a Englert con otro batazo de vuelta completa, esta vez para colocar el marcador 8-1.
Con sus dos jonrones, Rice elevó su total a 41 y alcanzó el liderato de cuadrangulares de la Liga Americana al finalizar la jornada. Además, terminó el partido con tres imparables y confirmó el gran momento ofensivo que atraviesa en la recta final de la temporada regular.
Ryan McMahon convirtió el partido en una paliza
Los Yankees continuaron sumando en la segunda entrada. Ryan McMahon conectó un sencillo productor que aumentó la ventaja a 2-0 y comenzó una noche especialmente productiva para el antesalista.
La ofensiva volvió a golpear con fuerza en el tercero. George Lombard Jr. abrió la entrada con un cuadrangular solitario para colocar el juego 3-0 y poco después los Yankees llenaron las bases.
McMahon aprovechó la oportunidad y conectó un grand slam que envió a cuatro corredores al plato de una sola vez. El batazo amplió la ventaja a 7-0 y dejó el encuentro completamente inclinado a favor de Nueva York.
Con el sencillo productor y el cuadrangular con las bases llenas, McMahon terminó con cinco carreras impulsadas, igualando la mayor cantidad que ha conseguido en un partido durante su carrera.
Gerrit Cole hizo su trabajo antes de entregar el juego al bullpen
Con una amplia ventaja desde temprano, Gerrit Cole pudo atacar a los bateadores de Tampa Bay sin tener que lanzar bajo demasiada presión.
El derecho completó cinco entradas y dos tercios, permitió tres hits y dos carreras, otorgó tres bases por bolas y terminó con ocho ponches. Realizó 105 lanzamientos en lo que fue su última apertura programada de la temporada regular.
Tampa Bay logró descontar en la cuarta entrada con un sencillo productor de Jonny DeLuca y volvió a anotar en el quinto cuando Cedric Mullins conectó un cuadrangular solitario. Fuera de esos dos episodios, Cole consiguió mantener bajo control a la ofensiva de los Rays.
La salida cerró una temporada regular importante para el abridor después de regresar en mayo de la cirugía Tommy John. Cole terminó con récord de 10-9 y efectividad de 3.61, mientras ahora enfoca su preparación hacia la Serie de Wild Card.
Los Yankees mantuvieron la presión hasta el final
Luego del segundo cuadrangular de Rice, el marcador permaneció 8-2 durante varias entradas. El cuerpo de relevistas evitó cualquier intento de reacción de Tampa Bay y permitió que Nueva York administrara cómodamente la diferencia.
Los Yankees agregaron una carrera
